Tus datos salen de una pieza
Los cuadrantes entran desde una hoja de cálculo y vuelven a salir como una. Las exportaciones que fallaban en silencio en algunos navegadores ahora salen de verdad.
Había dos cosas mal en meter y sacar datos, y una era invisible. Teclear un cuadrante de cien personas no es una tarea, es un proyecto, y no había forma de evitarlo. Mientras tanto, todas las exportaciones de la app pasaban por un mismo ayudante con dos fallos que fallan en silencio absoluto: ningún error, nada en pantalla, solo un botón que no hacía nada. El enlace que pulsaba nunca se añadía a la página, algo que Chrome y Safari toleran y otros navegadores no, y el archivo al que apuntaba se descartaba antes de que el navegador terminara con él.
La importación de cuadrantes lee personas, roles, correos y tarifas desde un CSV, con una plantilla para empezar. La exportación ahora funciona en todos los navegadores y no solo en los dos que resultaban indulgentes. Y cerrar tu cuenta ya no es lo único que puedes hacer con ella: antes puedes llevarte una copia completa.
Esta es la parte del producto que nadie enseña en una demo y que todo el mundo acaba necesitando. Una herramienta fácil de empezar y difícil de abandonar es una herramienta de la que haces bien en desconfiar, y las organizaciones civiles tienen más motivos que nadie para comprobarlo antes de comprometerse: el informe de subvención, la solicitud de acceso a la información y el día que termina el contrato preguntan todos lo mismo.